MISTERIO EN LA BIBLIOTECA

Como habitualmente, al toque del timbre del recreo, ella se dirige corriendo a la biblioteca. Con sus rechonchos dedos, recorre un camino invisible por los libros de su pasillo favorito, dejando a su paso un hilo de polvo.  Al final, se decide por un tomo.  Nunca lo había visto. Parece muy antiguo. Tomándolo con delicadeza, lo posa encima de la gran mesa de madera de la sala, pasa las páginas y, de repente, se topa con un pequeño trozo de papel doblado minuciosamente sobre sí mismo.  Curiosa, lo despliega para revelar su contenido.  El papel es viejo, debe  tener cuidado  ya que parece que pueda  desintegrarse con la mínima ráfaga de aire.

Tras unos cortos segundos, una foto se revela ante sus ojos.   Puede ver un grupo de colegiales, todos vestidos con antiguos uniformes escolares.  En los detalles de la foto  descubre que en la corbata de cada pupilo se halla bordado un número. Nuestra protagonista comienza a interesarse aún más por esta fotografía. “¿Qué puede significar? ¿A cada persona le corresponde un número?    No, hay dos personas con un quince. Por tanto, puede que sea un mensaje secreto…”  Sigue haciéndose preguntas el resto del tiempo hasta que suena el timbre que da final al recreo.

La niña vuelve a clase de matemáticas y lleva la foto con ella. Atiende, ensimismada, intentando descifrar aquel enigma. De repente, piensa: “¿Y si a cada número le corresponde una letra?”  Lo comprueba con el orden del abecedario y… ¡Bingo!     El mensaje dice: “bajo la alfombra del pasillo tres encontrarás…” Con un rápido movimiento, el profesor agarra la fotografía y los mensajes y, enojado, los rompe en mil pedazos, rompiendo a su vez las ilusiones de la niña por resolver el misterio. “ Lucía   ¡haz el favor de atender en clase!”

Inés Lalueza Andreu

4º ESO, IES Ramón y Cajal