MANGO EN LA BIBLIOTECA

Allí estaba yo, aquella tarde de invierno sentado en la biblioteca cuando se me acercó un hombre completamente vestido de blanco y me dijo: “por favor, por favor, auxilio”. A continuación sacó un papel arrugado y sucio y me lo entregó. Empecé a leerlo pero no comprendía. El texto decía: “el mango estará maduro cuando  suelte las letras”. Y me dijo una última vez: “ayúdame”. Salió corriendo y vi como se alejaba entre la gente.

No supe qué hacer. Torné la mirada a mi libro pero no podía concentrarme, me había causado una sensación de malestar terrible. Intenté seguir con mis cosas queriendo pasar por alto aquella escena, pero mis músculos no respondían……Pensé: “qué me está pasando?” Oí una voz en mi interior: “tranquilo, es el efecto del mango, y ademas eres el elegido”.  Me fijé encima de la mesa y entre uno de mis propios libros algunas letras empezaron a brillar, saltar y dar vueltas por la biblioteca. La n fue la única que se quedó quieta.

Cuando ya pensaba que todo era un mal sueño, me di cuenta de que las letras se habían parado en la tercera estantería a la izquierda. Mis músculos empezaron a responder, aquel espectáculo de colores y letras me atraía cada vez con más fuerza. A menos de un metro de la estantería  pude leer

EL MAGO SOLTÓ LAS LETRAS

 

Y la voz decía: “tócalo, tócalo”.

Estiré la mano, impasible a la sensación de angustia , y…lo toqué. Empezaron a surgir imágenes, una tras otra a la velocidad de la luz sobre libros en otras lenguas, magos en la hoguera y antiguos pergaminos. Tuve una sensación de poder.

La voz me dijo: “tu destino es ser el mango pionero de todos los mangos”. (uy, perdón, MAGO).

Roland Monzón González

2º ESO, IES Pirámide